jueves, 14 de marzo de 2013
viernes, 22 de febrero de 2013
HACER COMPRENSIBLE LA CIENCIA... ensayo DAR IMPORTANCIA A LA ENSEÑANZA DE LA CIENCIA EN EDUCACIÓN PRIMARIA
Será
posible despertar el interés por estudiar ciencia en un contexto poco
favorecido como el nuestro a cualquier persona independientemente de su edad;
en las escuelas de nuestro país desde la hoy llamada educación básica que
constituye los niveles de preescolar, primaria y secundaria hasta la educación
superior aprender —ciencia— se ha convertido en un reto, un reto con múltiples
responsables, pero que en los profesores se encuentra el mayor porcentaje de
compromiso en esa tarea.
Sin
adentrarse en el tema de éxito o fracaso educativo se puede examinar por qué el
estudiante mexicano encuentra en determinada asignatura o área de aprendizaje
factores internos al hecho pedagógico que se convierten en obstáculos para la
comprensión de los conocimientos marcados en los currículos escolares.
En
este escrito primero se abordarán reflexiones en torno al poco éxito en la
enseñanza de aspectos científicos a los alumnos principalmente del nivel
básico, es breve lo que se trata pues pretender hacer un texto amplio con las
características del ensayo podría no captar la atención del lector, así que
esperando sea de utilidad se transita en un texto corto que espero puedas dar
puntos de vista o comentar. Posteriormente se abordan consideraciones
históricas de cómo el hombre se interesó en experimentar para obtener
conocimiento y finalmente una sugerencia para quienes manejan o tienen la
oportunidad de trasmitirla en alguna institución a que traten de hacerla
comprensible mediante la comprobación.
Si
particularizamos en lo que compete al campo de las Ciencias Naturales podemos
encontrar entre las razones del atraso escolar que esta área de estudio
eminentemente experimental, es tratada más desde un enfoque enciclopédico; es
decir, un acopio de información sobre cómo ocurren los fenómenos naturales,
alejada del análisis y comprobación directa o simulada del acontecimiento.
Se
debe reconocer la desventaja que implica enseñar o estudiar ciencia en nuestro
país, pero también analizar la manera en cómo acceden las personas encargadas
de impartirla, la forma de llegar es complicada; en los niveles de preescolar y
primaria los profesores estudian específicamente para atender a quienes acuden
a sus planteles educativos, pero del nivel secundaria en adelante la apertura
del sistema escolar permite el arribo de profesionistas cuyo perfil estaba
encaminado no a la educación pero que la necesidad laborar los lleva a ella.
La
explicación se da tratando de contextualizar de manera mínima y entender el
porqué la ciencia no es popular, es rechazada o es vista como algo tan difícil
de comprender por el estudiante mexicano.
Óscar
Almícar Herrera (2007: pp. 26-27) nos dice que la ciencia fue implementada por
el hombre para liberarse y transformar su entorno además de responder sus dudas
filosóficas respecto a la comprensión de su hábitat inmediato. En un principio
fue una actividad aislada en ambientes poco favorables, que evolucionó y fue
rebelde, actualmente estimada pero muchas veces al servicio de pocos y no de la
sociedad.
La
historia de la ciencia es la historia de la humanidad, como los testimonios
iniciales son objetos y pinturas, se tiene que inferir en torno a ellos. Siendo
el hombre un ser con desventajas —crecimiento lento, desprotegido…—, y que jugó un papel más cercano al de presa que
de depredador, tuvo que aprovechar la ventaja evolutiva de coordinar su vista
con su habilidad de asir y manipular (Bernal, 2006: p. 17).
Este
inicial camino le permitió convertir en utensilios el palo y la piedra, los
elementos comunes de su medio. Aunque todo ahora lo podemos narrar en unas
cuantas líneas, la realidad es que entre un proceso y otro pasó bastantes años.
Podemos decir que la ciencia y el arte eran uno en su etapa embrionaria ya que
“…el científico es un artista en la
medida que crea instrumentos y métodos sensibles para la realización de su
empresa descubridora…” (Hull, 1981: p. 17), y eso fue el hombre primitivo,
curioso y creador.
Los
primeros pasos hacia la ciencia parten de la necesidad de alimentarse, por sí
solo el hombre primitivo sin asociarse tenía pocas probabilidades de cazar
piezas grandes, pero sus procesos de observación tanto de animales que eran su
objetivo principal y de las plantas que empezó a recolectar identificando sus
costumbres y propiedades respectivamente, y la capacidad mental de poder
trasmitir esos conocimientos probablemente fueron la base de la biología y la
forma simple de cocinar sus alimentos después de dominar el fuego la base
primaria de la química.
Kedrov
y Spirikin (2006: p. 18) nos dicen que la química es tan antigua como la
humanidad misma, pero mencionan que es a partir de Roberto Boyle cuando se
empezó a trasformar en ciencia durante el siglo XVII. Naturalmente la
interpretación de la ley formulada por él tanto teórica como práctica me sería
imposible hacerla, es como si estuviera leyendo, mejor dicho observando un
texto en caracteres ideográficos chinos o alfabeto cirílicos y eso es un
problema de formación, de la nula capacidad para comprender los lenguajes
matemáticos y científicos de esta rama de las Ciencias Naturales.
Con
esto se pretende dirigirse con el presente texto hacia quienes tienen la
habilidad de comprender alguna rama de la ciencia, sin importar las cuestiones
que envuelven el retraso educativo, se entienda que son parte de un todo y que
pueden contribuir con quienes no están muy avezados en la lectura o práctica científica,
la puedan hacer accesible para que a su vez sea retransmitida en los niveles
educativos iniciales.
Pitágoras,
célebre filósofo griego por cultivar las matemáticas, con su actitud peculiar
creó un velo místico alrededor de su escuela, los conocimientos allí difundidos
pretendió fueran vistos como algo que solamente gente iniciada podía poseerlos,
la realidad nos indica que efectivamente no cualquier persona logra cultivar
una ciencia o un arte y mucho influye la capacidad individual, pero también es
verdad que las oportunidades son factor, en una sociedad como la mexicana hay
sectores que no tendrían opción alguna de capacitarse.
Podría
ser papel de los científicos encontrar la forma adecuada de proporcionar a su congénere
común un poco de ese saber que como un don le fue conferido. En cadena a través
de un profesor comprometido trasmitir saberes al niño que inicia y de entrada
le tiene terror o le parecen aburridas las Ciencias Naturales, ver al profesor
de esos niveles como un aliado, un puente entre ellos y los alumnos; que poco
entiende de ciencia, sí, pero dispuesto también a comprenderla para poder
trasmitirla.
“Para los científicos del Tercer Mundo, la
aplicación de la ciencia a la superación del subdesarrollo representa uno de
los desafíos morales e intelectuales…” (Herrera, 2007: 30). Con ello
recuperar el carácter rebelde y liberador de los comienzos de la revolución
científica; para el estudiante universitario la oportunidad de hacer práctica
su filosofía donde la ciencia será un instrumento al servicio de la humanidad,
comprender y jugar un posible doble papel, el primero creador donde su ingenio
trasforme para el bienestar común y un segundo papel que permita hacer en la
medida de lo posible entendible su trabajo para que de manera didáctica se
pueda trabajar desde la educación básica y así potenciar futuros científicos
que tanta falta hacen en nuestro país.
Bibliografía:
BERNAL, John D. La ciencia en la
historia. Durango: Ujed, 2006. Tomo I.
HERRERA, Almícar Ó. Ciencia y política en América
Latina. Durango: Ujed. 2007.
HULL, L. W. H. Historia y filosofía
de la ciencia. 5ª ed. Barcelona: Ariel, 1981.
KEDROV, B. M.
y A. Spirikin. La ciencia Durango: Ujed, 2006.
http://www.ecured.cu/index.php/Hombre_primitivo
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